El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde fue una historia que Stevenson soñó. Los estudiosos dicen que había una versión más "maligna", por llamarlo de algún modo, en donde había escenas sexuales, sólo que Fanny, esposa del escritor, le sugirió reescribir el texto, Stevenson muy obediente tiró al fuego esas páginas y lo rehizo y esa es la versión que nosotros conocemos. Porqué RLS se arrepintió nunca lo sabremos y aunque la obra podría ser moralista la temática principal: el hombre y sus otros yos "incongruentes e independientes entre sí" es clara y trascendental (ninguno de los esquizos que estan tras sus pantallas me dejaran mentir ni sus creativas esquizofrenias) y aunque para mis gustos porno hubiese preferido un poco de más maldad la obra es maravillosa, me hace pensar (y eso es bueno) que si desatásemos el mal de cada uno de nosotros y lo dejáramos pulular sería un ente sin tormento, sin un ápice de eso que llamamos “culpabilidad”, visceral, descarnado, y si nos ubicamos en el contexto de la obra, nos damos cuenta que Stevenson cree que el mal son esas circunstancias por las que el hombre vive sujeto a una normatividad, en otras palabras represión, no existe la libertad verdadera. Hyde es lo malvado de un hombre, Jekyll quien oculta su predisposición al placer ante una sociedad que lo juzgaría no deja de ser un hombre generoso y noble, su contrario Mr. Hyde no se detiene ante sus pasiones y deseos perversos, hay un acto de amor al llevarlos a cabo, es el instinto carente de consciencia, si lo siente lo hace ¿Acaso no es este el hombre más honesto sobre la Tierra? ¿Podríamos llamarle mal a un deseo que te recorre el alma, al igual que el deseo de tocar las nubes tapizadas sobre el cielo azul, y que transita como un pensamiento ingenuo? ¿O el mal es aquello susceptible a ser juzgado por dañar la integridad de tu ser frente a los otros? ¿Seria posible llamar monstruo al hijo de Víctor Frankenstein sin mirar nuestro interior y no horrorizarnos por lo que llevamos dentro como cientos de seres que son nosotros mismos y ocultamos?
The enchantress
Hace 3 días

1 comentarios:
Ciertamente, sí dejáramos andar libremente a nuestros verdaderos yo, habría muchos Mr. Hyde. Sin embargo, éste es un reto que habría de sobrepasarse y el mundo crecería con otra concepción de la bipolaridad. -Y quien no lo es -me pregunto-. La verdad es que todos tendemos a la irrealidad de separarnos del mundo fragmentariamente, por minutos.
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